Refresco Súper-Sencillo “Hecho-en-Casa”

Refresco Super Sencillo

Leemos una y otra vez que hay que beber cantidades enormes de agua. Tiene sentido porque somos básicamente agua con cosas (como una gelatina andante) pero, la verdad, resulta tremendamente aburrida y nos cuesta beberla “sin necesidad” (post-ejercicio).

Somos, eso si, fanáticos de la Coca Cola y probamos todas las variantes de menos calorías desde que salieron (Pepsi también) y ninguna nos gustó como lo hace la “Zero”. Es más, ahora la prefiero a la normal. Aunque no creo que sea normal beber la cantidad de Coca Cola Zero que bebemos, no parece que tenga efectos nocivos en nosotros. No sabemos ni negamos la posibilidad de que el refresco le haga algo a los demás pero, por ahora, a nosotros  no.

Dicho eso, hemos estado buscando alternativas. Más que nada por variar. El problema es que casi todas las bebidas ex-aqua entran en la prohibición de “no bebas calorías”.  Me encanta el zumo de naranja pero tengo que dejarlo para “ese” día.

también me gusta la limonada y parece que esta fruta sirve incluso para bajar el Índice Glicémico de la comida. La evidencia es anecdótica (no hay pruebas médicas específicas) por lo que este comentario no es una dato, es solo una hipótesis para los experimentadores.

Obviamente no es difícil exprimir unos limones y prepararse una limonada pero si quieres ser totalmente cómodo (“moi”) y evitar incluso ese mínimo esfuerzo te ofrezco esta solución que me ha resultado muy buena:

Ingredientes del Refresco

  • Agua con gas (es un refresco, ¿vale?)
  • Limón Exprimido (SIN AZUCAR)
  • Tu Endulzante favorito (AZUCAR NO)

Primero bebes unos 100 cc del agua (como un vaso pequeño). A ese espacio libre en la botella le echas más o menos la mitad del bote de zumo exprimido (unos 150 ml). Métele unos 10 a 20 comprimidos del endulzante.

¡ATENCIÓN! Es agua con gas y muchos endulzantes tienen agentes gasificantes para que disuelvan fácilmente. Añade los ingredientes poco a poco y ten la tapa a mano. Si el agua empieza a burbujear, tapa la botella, deja que se calme y continuas unos minutos más tarde.

¡Ya está! Te has creado tu propio refresco. ¿Te gusta con más o menos limón, más o menos dulce? Pues, es muy fácil adaptar la receta a tus gustos.

Yo la preparo con agua ya muy fría para no tener que esperar a disfrutarla. Además, si está del tiempo (o, peor, caliente) burbujea antes y más.

¿No te gusta la limonada? Pues no se que decirte. Hay otros sabores disponibles (p.ej. la Granadina) pero la mayoría tienen mucha azúcar y si los usas estás deshaciendo el propósito de todo el esquema de Carbos Lentos. Si sabes de algún sabor distinto que no aporte calorías, ¡cuéntanos y te publicamos!

¿Cómo estás pensando en refrescos en pleno invierno? También te presenté una sopa caliente y picante. No te quejes.

 

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