Reformando el Cuerpo, no “Perdiendo Peso”

Verguenza de usar bañador en la playaEl objetivo debe ser “Reformar el Cuerpo” no “Perder peso”

Seamos sinceros, lo que realmente queremos es vernos “buenos”. Cuando decimos “Tengo que perder peso” realmente queremos decir “Quiero estar en forma” lo que generalmente significa tener mas músculo y menos grasa. El peso es una de las variables a medir pero no es, ni remotamente, la más importante.

La forma del cuerpo es mucho mejor indicador de salud que el peso.  Con un mismo peso, uno puede tener más o menos musculo, más o menos grasa y estar más o menos saludable.

Varios estudios médicos confirman que la medida del abdomen predice la posibilidad de enfermedades graves (diabetes, corazón, etc) muy bien. El Michelín, la grasa en el abdomen, es causa y síntoma de que algo no está bien adentro.

Y tampoco se debe descartar la búsqueda de la buena forma del cuerpo como una tontería superficial creada por la sociedad. Aunque cada época tiene su moda (que a menudo se hacen extremas y absurdas), todos los animales usamos pistas visuales para determinar  si una posible pareja tiene buena genética y goza de buena salud. Esta inspección ocular de la biología es un mecanismo para ase asegurar mejores crías que garanticen la supervivencia de la especie. Puesta en términos actuales, es la razón por la que nos gustan más ciertas formas de cuerpo, nos llama más la atención el pelo brillante, la piel sin manchas y los buenos olores.

Esto me lleva a otro tema: tenemos una responsabilidad con nuestras parejas. Cuando empezamos nuestra relación

Pero, somos animales que hemos cambiado nuestro entorno drásticamente. Tras diez mil años, la humanidad ha resuelto  ciertas cosas que eran, literalmente, de vida o muerte. Ya no tenemos que cazar una gacela o escapar de un tigre para sobrevivir. Sin embargo, la programación interna de nuestro cuerpo no ha cambiado en este tiempo. Hoy abusamos de ciertos alimentos que no necesitamos porque somos esclavos de mecanismos de procesamiento y almacenamiento que eran imprescindibles para nuestros antepasados. Lo mismo que permitía a un cavernícola pasar el invierno resulta hoy en, por ejemplo, una tripa cervecera.

La solución exige meter a nuestras hormonas en cintura, cosa nada fácil.

En los siguientes posts hablaremos de las 3 bases para reformar el cuerpo:

  • Nutrición
  • Ejercicio
  • Suplementación

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