No Comas Frutas Enemigas

Aunque no te lo creas, te conviene pensar que esos alimentos deliciosos, coloridos, apetitosos, que todo el mundo dice debes comer frecuentemente, son realmente, frutas enemigas.

Cuando comemos frutas le mandamos una señal a nuestro cuerpo de que es verano y que nos toca acumular grasas para el invierno que viene.

Si comes fruta “siempre”, siempre estarás en ese estado de acumulación de grasa.

Hoy tenemos frutas todo el año, de todo el mundo, con mucha más azúcar, menos semillas y menos fibra que antaño. En esta circunstancia tan novedosa para la humanidad, no consideres las frutas como “lo más saludable” que debes comer siempre que puedas.

Al contrario, son una fuente exagerada de azúcares (Glucosa y Fructosa) y te conviene consumirlas como golosinas: pocas y de vez en cuando.

¿Porqué Frutas Enemigas?

Las llamo Frutas Enemigas porque son una enorme fuente de azúcar. El azúcar “de mesa”, específicamente la Sacarosa, es una molécula que contiene Glucosa y Fructosa a partes iguales. Las frutas tienen ADEMÁS Fructosa pura.

Una manzana grande de, por ejemplo, 200 gramos contiene 6 gramos de Glucosa, 12 de Fructosa y apenas 2 gramos de fibra.

Por cierto, no te engañes ni dejes que te engañen. TODOS los azúcares son azúcares. No hay ninguna ventaja en que sean más naturales, ecológicos o nada por el estilo.

¿Es mejor tomar zumos “sin azúcares añadidos”?

No es “Mejor”. Es “Menos malo”. La cantidad de azúcares naturalmente presente en las frutas es tan elevada y, si encima, tomas solo el zumo, aunque sea recién exprimido, desaparece la fibra y quedan solo los azúcares.

Lo ideal es no tomar zumos en absoluto.

Fructosa ¿Mala?

Al problema causado por consumir Glucosa de forma inoportuna (que detallo en este artículo), cuando comes frutas añades los inconvenientes de la Fructosa, un azúcar  presente de manera mayoritaria en las frutas.

Para el cuerpo humano la Fructosa es una toxina que, al igual que como sucede con el Alcohol Etílico de las bebidas, tiene que ser procesada el Hígado. Eso añade trabajo a este órgano que debería estar dedicado a otras cosas más importantes.

Hay estudios que sugieren que el consumo de Fructosa estimula la hipertensión arterial.

Pero, además, cuando el hígado convierte la Fructosa y/o el Alcohol Etílico en Glucosa, crea Ácidos Grasos como producto secundario.

¡¿Qué?! ¿Grasas?

¡Si! Cuando te comes una manzana estas “comiendo” más Grasa Corporal sintetizada por tu hígado a partir de la Fructosa. Tanto así que el exceso de fruta puede resultar en una condición degenerativa llamada “Hígado Graso”.

Aunque no te lo creas, la sobre-disponibilidad de fruta – especialmente zumos – y la Fructosa en postres, bebidas “sanas”, refrescos, etc. cuentan entre las razones por las que hoy día tenemos más grasa corporal de la que deberíamos.

Y, ¿las vitaminas?

Si lo que quieres son vitaminas y minerales, estás haciendo muy mal negocio comiendo frutas enemigas. Consumirás grandes cantidades de azúcares a cambio de una cantidad relativamente pequeña de vitaminas y minerales.

Es mucho mejor que obtengas tus vitaminas y minerales a partir de vegetales de hoja (Espinaca, Acelga, etc), los Crucíferos (Coliflor, Brócoli, etc), el Aguacate y las Aceitunas.

¿Cuales son Frutas Enemigas?

Todo lo que tiene semilla, es fruta incluso algunas que creías son vegetales como el tomate, los pepinos, berenjenas, etc.

El Aguacate y la Aceituna son deliciosas excepcionas a esta advertencia. También son frutas (tienen semilla) pero la proporción de azúcares y Fructosa que aportan es mínima y añaden una buena cantidad de fibra (y grasas muy saludables) a tu dieta. Puedes comerlas sin problema.

Las zanahorias y las remolachas no son propiamente frutas (no contienen Fructosa libre), pero son igualmente negativas para tu salud por la cantidad de azúcar que tienen en forma de Sacarosa que – recordarás, es 50% Glucos y 50% Fructosa).

¿Hay algún momento idóneo para comer Fruta?

Te estás engañando si echado en el sofá y viendo la tele crees que es muy saludable comerte unos plátanos de postre después de una pizza y un refresco. Ese pico de insulina resultante te acerca inexorablemente a la diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Puedes (y debes) comer frutas y otros Hidratos Rápidos cuando haces ejercicio de alta intensidad. Tu cuerpo necesita y aprovecha la energía inmediata de las frutas cuando está fabricando músculo. En ese momento el pico de Insulina es muy beneficioso.

Conclusión

Si te chifla la fruta y quieres comer mucha, todo el tiempo, entonces deberías hacer mucho ejercicio de alta intensidad (pesas y/o HIIT).

Si prefieres el sofá al gimnasio y no logras bajar de grasa corporal por mucha dieta que hagas, piensa que la fruta es una deliciosa golosina a comer sólo ocasionalmente. No la dejes enteramente pero recuerda que la estarás comiendo por placer, no salud.

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