Como Estar Guapa en tu Vestido de Novia el día de la Boda

Si estás por casarte te querrás asegurar de estar guapa y estupenda en tu vestido de novia. Para lograrlo, quiero que aprendas de mi experiencia.

Mi nombre es Patricia B. y quiero que entiendas que, entre pitos y flautas, te tomará entre 3 y 6 meses llegar al “día más bello de tu vida“. Tienes que prepararte ¡Ya!

Me casé  la pasada primavera. Cuando Fernando y yo nos comprometimos jamás imaginé la cantidad de trabajo que tiene casarse. Escoger la iglesia y el lugar del convite, el papeleo, la tarta, el menú de la fiesta, la música para la iglesia y la fiesta,  la disposición de las mesas,  la lista de invitados, los vestidos, el maquillaje, el peinado, el viaje de novios y …mi vestido.

El tema del vestido me preocupaba un poco.

¿A quién voy a engañar? Lo del vestido ¡me preocupaba mucho!

Siempre he sido rellenita y quería estar guapa para la boda. Durante toda mi vida he realizado y sufrido todas las dietas existentes. Y tengo claro que pasar hambre no es lo mío. Además, se me hace mucho más difícil cuando estoy bajo presión y ¡no imaginas la presión que nos echamos encima cuando decides que te vas a casar!

Como no soy de aquí, no tenía ni a mi madre ni a mi hermana para que me ayudaran en todos los trámites. Mi novio, Fernando, ayudó en lo que pudo, pero al final, casi todo recaía sobre mis hombros. No te aburriré con todos los detalles pero si te voy a hablar del vestido, un punto especialmente delicado para una novia en la época de Facebook e Instagram.

Una de mis pesadillas era imaginar que las fotos de la boda, un evento muy pequeño, solo para familiares y amistades cercanas, se filtraba en las redes y se hacía viral.

La panda busca vestidos

La “panda”, Lucía, Susana y mi prima Mariana, la que vive en Estados Unidos, fuimos muchas veces al atelier de Luz Martínez. Luz es la excepcional diseñadora de mi vestido de novia y los de mi cortejo de amigas. Entre todas miramos mil diseños, probamos cientos de modelos y variantes. Pasamos tardes enteras entre trajes cortos, largos, de encaje, lisos, de escote corazón, palabras de honor, velos, tules y mantillas de todo tipo.

Luz es muy creativa y, esto es importante, increíblemente paciente. Tiene un ojo fenomenal para encontrar los elementos que ayudan a que te veas más guapa en tu vestido de novia.

Nos divertimos mucho probando modelo tras modelo. Para el cortejo, mis amigas escogieron una tela hermosa, de color rosa palo, muy primaveral y Luz diseño versiones personalizadas del vestido para cada una.

Pero, claro, la estrella de la película era yo y el protagonista, mi vestido. (¡Lo siento, Fernando!). Todas colaboraban como buenas amigas que somos para dar con el diseño ideal. Finalmente escogí un precioso “Palabra de Honor” de Luz Martínez. Cuando me lo puse te juro que podía oír la voz del niño ese repulsivo de los Simpsons que me decía “¡Ha Ha!”

Del maniquí a mí, el precioso vestido había sufrido una cruel transformación. Luz soltó por aquí y por allá. Luego un poco más. Mi frustración crecía conforme pasaba el tiempo y yo me miraba en el espejo mientras intentaba justificar que el vestido tenía fallas.

Finalmente tuve que aceptarlo. Me encantaba el vestido. El problema era yo.

Terrible Visión del Futuro

Con la mala experiencia que yo ya había tenido con las dietas y el poco tiempo que tendría para hacer ejercicio, tuve una terrible visión del futuro. Como esas escenas premonitorias que salen a veces en las películas. Me vi ante el altar, con todos mis amigos y familiares presentes ¡haciendo fotos como locos! Sentía la tensión en las costuras del vestido y me imaginaba la estampa. Esa imagen de una novia apretujada en un vestido varias tallas menores, incapaz de sentarse o siquiera bailar con su novio, no era propiamente la idea de yo tenía de “el día más bello de mi vida”.

En ese momento, delante de Luz y de mis amigas, al mejor estilo de Lo Que el Viento Se Llevó, dije en voz alta, decidida y bastante melodramática —Pongo a Dios por Testigo que  Perderé Peso para Estar Guapa en mi Vestido de Novia el Día de Mi Boda—.

Claro, mis amigas se partieron de la risa. Me dieron todo tipo de ideas, ofrecieron las sugerencias de siempre y repitieron las clásicas recomendaciones de las dietas que ya conocemos.

Resumiendo: Si quería llegar a mi boda como yo imaginaba, no debía comer absolutamente nada durante los siguientes meses, tendría que ir al gimnasio a las 7 de la mañana y no salir hasta medianoche y correría varios maratones al Kilimanjaro en secuencia.

Que te voy a decir… En el tiempo en el que mis amigas me “ayudaron” se me desplomó esa férrea voluntad que había mostradotan dramáticamente quince minutos antes.

Me resigné a lo  peor. A pesar del excelente diseño, yo no iba a estar guapa en mi vestido de novia.

Afortunadamente, en el momento preciso, Luz tomó la palabra.

Luz me salva el ánimo

—Patricia, no te preocupes. No creas que eres la única novia que ha pasado por esto, me intentó consolar Luz.

—Si no pude antes, no lo voy a lograr ahora—respondí, casi entre lágrimas. —Y, no creo que….

—Te voy a poner en contacto con Alejandra—interrumpió. —Tiene un equipo muy profesional de Fitness, Nutrición y Psicología que atienden tu cuerpo y tus emociones, muy importante, por cierto, en esta etapa de tu vida. Hemos trabajado juntas con muchas novias que estaban peor que tú y han logrado estar guapas en su Vestido de Novia el día de la boda y siguen estupendas después.

Sin darme tiempo para objetar, Luz cogió su móvil y marcó un número. Tras unos segundos oí que saludaba a Alejandra. Me presentó y me pasó el móvil.

No me di cuenta en ese momento pero el día que Luz hizo esa llamada ha resultado ser el segundo más importante de mi vida.

Conversé con Alejandra y quedamos para vernos. Le propuse a mis amigas que hiciéramos juntas el programa. Incluso Mariana, que vive en Miami, podría seguirlo por Skype, participando en las reuniones virtuales de apoyo emocional, una ayuda invaluable para lograr el objetivo de estar guapas el día de la boda.

Por cierto, me sentí muy identificada cuando Alejandra me recordó que te venden la mayoría de las dietas con fotos del “Antes y el Después”. En el Método ALEFit, en cambio, te plantean un estilo de vida que te ayudará a conservar la buena salud y forma física siempre. Alejandra insiste que el Método ALEFit visualiza las fotos del “Después del Después”, las de toda tu vida.

Primera Cita

Alejandra y su equipo nos explicaron que el Método AleFit consiste en un tipo de “desintoxicación” de los alimentos negativos y el aprendizaje de cuales más convienen a nuestros cuerpos. ¿Lo mejor? Con ALEFit no pasas hambre. Al contrario, para mi  gran sorpresa, el equipo de ALEFit nos recomendaron una y otra vez que, para estar guapa en mi vestido de novia debería comer ¡muy bien!

Esa primera cita fue increíble. Alejandra y su equipo nos abrió los ojos a los muchos errores que habíamos cometido todas con nuestra alimentación. También fue útil reconocer que cada persona es diferente. Que es muy importante seguir un programa personalizado, ajustado a la evolución personal de cada una. Programamos además el horario de las Sesiones de Apoyo en las que nos darían herramientas que nos permitirían reconocer las verdaderas razones por las que nos alimentamos mal y la motivación para lograr cambiar nuestros hábitos.

Método ALEFit

Me siento agradecida porque Alejandra y su equipo aplicaron el Método ALEFit y se dedicaron a hacer un seguimiento no solo nutricional, sino motivacional, cosa que sinceramente necesitaba. Desde la primera semana me sentí llena de energía. Comía divino y no sentía hambre para nada. No parecía que estaba a régimen.

En cuanto al apoyo motivacional, mis amigas y yo recibimos unos conocimientos y unas herramientas muy útiles que nos ayudaron a “poner las cosas en su lugar”. Aprendimos a modificar aquellos hábitos que frenaban nuestro progreso y nos sentimos apoyadas y muy acogidas por todo el equipo de Alejandra.

El Día de La Boda pude estar Guapa en mi Vestido de Novia

El día de mi boda no podía estar más feliz. Llegué a la boda súper guapa con mi vestido de novia, alegre de que hicieran y colgaran en Facebook e Instagram todas las fotos que quisieron.

No solo me quedó muy bien el vestido, también tenía una piel fabulosa y un nivel de energía que jamás pensé tener. Esa energía me había venido muy bien para terminar con los largos preparativos sin sentirme agobiada o agotada. Pude descansar más y sentirme mejor.

Sin duda estoy agradecida con enformaconale.com por todo lo que hicieron por mi para lograr mi meta de perder peso. Me enseñaron a cambiar mis hábitos y a sentirme mucho mejor que antes. Hoy, tras la boda y luna de miel, he continuado con las fases más avanzadas del Método ALEFit. Estoy encantada y ¡Fernando, mi marido, ¡más aún!

Si estás a punto de casarte o en pleno corre-corre por los preparativos. Si quieres estar estupenda para la boda, te recomiendo el Método ALEfit sin dudarlo. El aprendizaje que saqué de esta experiencia fue que puede que haya mil preparativos que realizar, pero el más importante era mi salud y mi estado de ánimo. ¡No la dejes para el último día! Comienza hoy.

 

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