Descubre el Secreto de la Bechamel Sin Gluten de mi Nieto Celiaco

En mi familia todos afirman que soy una “Súper Heroína” por haber encontrado el secreto para que mi nieto pueda comer pasta con Salsa Bechamel sin Gluten.

Es que tengo un nieto celiaco de nueve años llamado Luca. No se imaginan lo triste y doloroso que es explicarle a un niño que no puede comer una pizza o una pasta, especialmente cuando hay otros niños alrededor disfrutando estos deliciosos alimentos.

Luca es muy valiente y ha tenido que madurar mucho más rápido debido a su condición.

Cada vez que lo veo con mi delantal de cocina amarrado alrededor del cuello como si fuera una capa, corriendo por la casa simulando volar y defendiéndome de villanos imaginarios, me hace reír un montón y pienso en lo afortunada que soy por tenerlo en mi vida. Él también me ha enseñado a crecer.

Aunque asegura que soy yo la heroína de la película, Luca es mi superhéroe.

El secreto no es solo mérito mío. Mi hija, la madre de Luca, llegó un buen día a casa con algo que me resultó extraño. Yo soy muy escéptica para ciertos asuntos, sobre todo si están relacionados con las recetas de toda la vida. Siendo italiana ¿quién va a decirme a mí cómo se hace una buena pasta casera? Es como decirle a un astronauta cómo se pilota una nave espacial.

Pero un buen día, mi hija puso en mis manos un paquete de pasta con una etiqueta que decía Zero Zero.

-Mami, -dijo emocionada- encontré la solución para que Luca pueda comer los espaguetis que tanto le gustan.

-¿Qué es esto? -reclamé, con mi mejor tono de Abuela italiana de toda la vida- ¿Es de fiar? – La verdad es que no sabía qué pensar.

Mi hija me explicó que había asistido a una degustación de una pasta especial para celiacos. Allí le dijeron que la pasta estaba hecha de Glucomanano, una harina sin gluten, que se extrae de la raíz de una planta oriental llamada Konyacu.

-Me suena a chino –le dije con resquemor.

-No estás muy equivocada. Proviene de Asia.

Mi expresión fue de “¡Qué me estás contando!”. De forma rápida y resumida, mi hija me aseguró que la pasta Zero Zero era apta para celiacos, diabéticos y personas con sobrepeso. Tenía también el aporte necesario de fibra para una buena y sana alimentación. Además, a diferencia de las pasta sin Gluten que ya habíamos probado (¡y que Luca odia!) tiene un sabor neutro. Realmente absorbe el sabor de la salsa que le echas. Está siempre al dente, se enrolla fácilmente en el tenedor y viene pre-cocinada.

Levanté una ceja a lo Sofía Loren y con aire de superioridad italiana le solté:

-¡De ninguna manera! Si no está hecha con harina de trigo y huevos ¡no es pasta!

El caso es que, como solemos hacer mi hija y yo, discutimos un buen rato. Yo me mantenía en mis trece mientras ella, mujer profesional, moderna trataba de convencerme con toda la información nutricional. Era, sin duda una clásica batalla generacional como muchas otras que hemos tenido en nuestras vidas. Así habríamos seguido excepto que noté una presencia que me hizo recapacitar y abrir la mente…

Como tantas otras veces que discutíamos, Luca se interpuso entre nosotras, con su capa de Superhéroe, a repartirnos abrazos a las dos. ¡Tan pequeñín y tan poderoso! Solo llega a las piernas, pero nos desarma en un instante…

En ese momento me di cuenta que toda mi resistencia era absurda. Lo importante es que a Luca, a mi nieto amado, le hace daño la pasta de trigo. La que yo defendía, la que conozco de toda la vida y representa un valor culinario y cultural de mi familia y mi país, le pone enfermo.

– María, tienes razón. Lo primero, lo más importante, es Luca. ¡Voy a probar esta pasta Zero Zero! Eso sí, la vamos a comer nosotras primero y luego se la damos a él. Además, le prepararé su salsa favorita, la Bechamel.

– ¡No Mamá! –interrumpió María- ¡Que también lleva harina de trigo!

-¿Sabes qué, hija? –le contesté, orgullosa de mi arrojo– Haré lo que tanto me has insistido que haga. Buscaré en internet a ver si encuentro una solución. Te propongo un reto: Hacer una salsa bechamel sin gluten que Luca pueda comer.

Ingredientes de la Salsa Bechamel sin Gluten

  • 125 g. de Almendra Molida
  • 350 ml. de agua
  • 50 g. de mantequilla
  • 1 cdta. de sal
  • ½ cdta. de nuez moscada en polvo
  • Aceite de oliva

Modo de preparación de la Salsa Bechamel sin Gluten

Vierte el agua y la almendra molida en el vaso de la licuadora.
Bate todo hasta que la mezcla tenga una textura suave.
Pon a calentar en una sartén la mantequilla y el aceite de oliva.
Cuando la mantequilla esté derretida, vierte la mezcla de almendra molida con agua en la sartén poco a poco.
Remueve la mezcla hasta que esté homogénea y un poco espesa.

¡Recuerda que debe tener una textura de salsa suave para la pasta!

Le pones la sal y la pizca de nuez moscada y ¡listo! ¡Ya tienes tu bechamel sin gluten!

Para servirla, pones tu bechamel sin gluten en un bonito cuenco de cristal…
O, directamente la pones sobre tu pasta Zero Zero, con un toque de rawmesano.

El Rawmesano es un fabuloso sustituto del Queso Parmesano, sin leche que ¡te viene fenomenal!

¡Deliciosa!

Por cierto, ¿quieres ver el vídeo completo de cómo se hace la bechamel sin gluten? ¡Escribe un email a alejandra@enformaconale.com y te lo manda!

El Regalo que le di a mi Nieto para Hacerlo Feliz y Mejorar su Salud

Me puse mi delantal especial y me convertí en la súper abuela al rescate. Tenía dos retos muy importantes: descubrir las bondades de la pasta Zero Zero y crear una salsa bechamel sin gluten. Abrí la estantería de los alimentos y comencé a buscar algo que sustituyera la harina de la bechamel. Miré y miré por todos lados hasta que de pronto, vi una bolsa que contenía harina de almendras.

Ecco qui! ¡Forse questo servirà! –exclamé con sorpresa.

Desde muy pequeño, mi nieto no podía comer nada que tuviera gluten. Casi todos los alimentos contienen gluten, por lo que resultaba muy complicado que mi nieto pudiera comer casi cualquier cosa. Cuando lo hacía, los dolores en el estómago eran terribles porque la digestión se le dificultaba. Lo veía sufrir y yo sufría con él, pero en silencio, para no asustarlo. Mi nieto ha aguantado mucho, es muy valiente. Ha tenido que soportar también que otros niños e incluso adultos lo miren como un bicho raro, sin ponerse en su lugar o tratar de comprenderlo. Te aseguro que eso duele mucho.

Siempre traté de cocinarle alimentos que le gustaran, que le sentaran bien y que le hicieran feliz. Ahora que tenía en mis manos la solución a su problema, me sentí más responsable de su felicidad que antes. El regalo que le di a mi nieto para hacerlo feliz y mejorar su salud fue una bechamel sin gluten apta para celiacos. Así fue como empecé a crear recetas especiales para él. Cuando mi nieto quería comer pasta, ya tenía la pasta que su madre había descubierto con gran éxito: la pasta Zero Zero.

Sí, tuve que bajar la cabeza ante la pasta Zero Zero y darle la razón a mi hija con un gusto enorme y con gran felicidad. Era el sueño de toda persona celiaca amante de la pasta: era de sabor neutro, fácil de hacer, con una textura suave ¡y no se pasa nunca de cocción! ¡Luca disfruta mucho enrollándola en el tenedor! Lo mejor de todo es que puedes comprar la pasta Zero Zero por Internet y así te llega dondequiera que estés.

El Reto de la Bechamel sin Gluten para Celiacos

El secreto de una bechamel está en el punto de sal y de nuez moscada. Pero el secreto de mi bechamel sin gluten consiste en que está hecha con harina de almendras. ¿Verdad que nunca pensarías que se puede hacer una bechamel sin gluten con este ingrediente? Te invito a que hagas el reto de la bechamel sin gluten para celiacos.

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